Me encuentras dormido en el jardín de caléndulas que plantó tu madre.
Yo te espero para comer.
Me abrazas, te abrazo,
nos besamos, pero no eres tú.
no te estoy besando a ti,
es una impostora y me confundo,
me rodeas con los brazos,
tus labios en mi cuello
y musitas mi nombre.
Es tu cabello en mis mejillas,
pero no eres tú.
Sabes como me gustan tus besos.
Recorres mi cuerpo lento,
yo te tomo por la cadera y te acerco a mi.
Tu boca caminan mi piel.
Mis manos arrancan tu ropa.
Buscas ávida mi lengua mientras me desnudas
Mi sexo en tu sexo.
Sudor, Saliva.
Lo haces muy bien, pero no eres tú.
Sufro tu ausencia,
me duele tu ausencia
Estamos juntos, pero no estas conmigo.
Tus ojos te delataron desde que me despertaste.
No es tu mirada,
Me duele tu ausencia y sufro
y me duele la herida
la de mi vientre y la de mi espalda
Y me duele que no estés aquí para besarme,
te vas, la mano temblorosa suelta el cuchillo que escondías bien en tu pantalón
Y, a pesar del dolor, no puedo distinguir todavía que te alejó.